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La Ley 26/2014 introdujo en España el denominado exit tax; un impuesto de salida que grava las plusvalías no realizadas o latentes de las acciones o participaciones en cualquier tipo de entidad que existan en el momento en que el contribuyente deja de residir en España.

¿Quién está obligado a pagar estos impuestos?

Están obligados a pagar el Exit Tax:

  • Aquellos que cambien de residencia, siempre que la hubieran mantenido durante al menos diez de los quince periodos impositivos anteriores al último periodo que deba declararse.
  • Trabajadores desplazados. Los diez periodos impositivos comenzarán a computarse desde el primer periodo en el que no resulte de aplicación dicho régimen.

Requisitos para la aplicación del exit tax

Para aplicar el Exit Tax, debe cumplirse al menos una de las siguientes condiciones:

  • Que el valor de mercado de las acciones o participaciones exceda conjuntamente de 4.000.000 de euros.
  • Que en la fecha de devengo del último periodo impositivo que deba declararse por IRPF el porcentaje de participación en una entidad sea superior al 25%, siempre que el valor de mercado de las acciones o participaciones en esa entidad exceda de 1.000.000 de euros.

Devolución del exit tax

Si el tributario adquiriese de nuevo la condición de contribuyente del IRPF sin haber transmitido las acciones o participaciones, podrá solicitar la devolución de las cantidades ingresadas, junto con los intereses de demora.

En caso de que se hubiera transmitido parte de las acciones o participaciones, se procederá a rectificar la autoliquidación respecto de las acciones o participaciones cuya titularidad conserve.

Posibles casos de aplazamiento del impuesto

Cuando el cambio de residencia se produzca por un desplazamiento temporal por motivos laborales, o por cualquier otro motivo, y siempre que sea en un país o territorio que tenga suscrito con España un convenio para evitar la doble imposición, se aplazará el pago del exit tax, previa solicitud del contribuyente.

El aplazamiento tiene una duración de 5 años, prorrogable a otros 5 cuando existan circunstancias que justifiquen el desplazamiento temporal prolongado.

Si el interesado adquiriese de nuevo la condición de contribuyente del IRPF dentro de esos 5 ejercicios sin haber transmitido la titularidad de las acciones o participaciones, la deuda tributaria quedará extinguida, así como los intereses que se hubiesen devengado.

Si las acciones fueran transmitidas antes de la finalización del plazo, para adquirir de nuevo residencia en España, el aplazamiento vencerá en el plazo de dos meses desde dicha transmisión, debiendo satisfacerse las cantidades aplazadas con los correspondientes intereses.

Emigración a la unión europea

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea se ha pronunciado en varias ocasiones sobre el exit tax manifestando que este tipo de impuesto limita el ejercicio del libre establecimiento, supone un obstáculo a la libre circulación y tiene un trato discriminatorio hacia las personas que mantienen su residencia. También ha precisado que la suspensión del pago no puede supeditarse al aporte de garantías.

En España, la obligación del impuesto queda aplazada de manera automática y solo se exige el impuesto cuando en el plazo de los diez ejercicios siguientes al último que deba declararse por el IRPF se produzca alguna de las siguientes circunstancias:

  • Que se transmitan inter vivos las acciones o participaciones.
  • Que el contribuyente pierda la condición de residente en un Estado miembro de la Unión Europea.

Valoración crítica

El exit tax es un impuesto, que a nuestro parecer se aleja de la finalidad y fundamento jurídico del IRPF, ya que no grava la obtención de renta, sino una variación del valor de ciertos bienes.

Muchos países de nuestro entorno como Canadá, Estados Unidos, Países Bajos, Alemania, Dinamarca o Francia tienen esta figura impositiva como medida antifraude que trata de evitar que los contribuyentes trasladen su residencia fiscal a otro Estado donde el tratamiento de las ganancias patrimoniales sea más positivo, para obtener así un ahorro fiscal.

No obstante, el exit tax supone una restricción a la libertad de desplazamiento y un obstáculo para que grandes patrimonios e inversores internacionales fijen su residencia en España.

Para más información, puede contactar con el área fiscal de GD Legal.