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Actualmente, hay una máxima que puede ser universal: “La empresa o negocio que no está en internet no existe” y cada día es más cierto. Si bien, existen distintos niveles de compromiso con el mundo virtual que nos ofrece la red de redes, desde la mera comunicación unidireccional en la cual únicamente nos presentamos al mercado, pero no interactuamos con él y la versión “avanzada” en la cual cada vez se embarcan más empresarios como son las ventas on-line, buscando diversificar y ampliar su clientela.

Ante esta creciente actitud, pretendemos señalar algunos aspectos fundamentales a considerar por aquellas personas que decidan emprender este viaje. De este modo, se determinarán las principales situaciones atendiendo a dónde se encuentren ubicados los destinatarios de los productos y la condición de los mismos: personas físicas-cliente final o empresas o empresarios individuales.

El primer ámbito geográfico en el que nos movemos serían las ventas realizadas a clientes ubicados en la España peninsular o Baleares, el denominado Territorio de Aplicación del Impuesto (TAI) del IVA. En este sentido, estas ventas, sin distinguir en la condición del destinatario, se considerarían operaciones interiores y deben soportar el IVA correspondiente a la naturaleza de los productos entregados.

Según nos vamos alejando, nos encontramos con un segundo grupo que serían las ventas realizadas a clientes localizados en otros Estados miembros de la Unión Europea, y en este sentido, sí conviene distinguir la condición del destinatario de los bienes, así:

  • Si el destinatario es una persona física-cliente final, el proveedor español podrá aplicar el régimen de ventas a distancia, siempre que no se sobrepase un volumen de ventas en el país de destino (unos 35.000 euros por país). Este régimen supone qué operaciones soportarán el IVA español, hasta superar dicha cifra. Desde el momento, en que se superen los umbrales, la entidad española que vende sus bienes a personas físicas-cliente final, en otros Estados miembros, deberá identificarse ante las Autoridades fiscales del territorio en cuestión y repercutir el IVA correspondiente a dicho país.
  • De otro modo, si el destinatario es otra empresa o un empresario-individual, la operación de venta sería considerada una entrega intracomunitaria de bienes exenta del IVA en España, debiendo ser el destinatario de los bienes quien se autorrepercuta y deduzca las cuotas correspondientes a su país.

Finalmente, en último lugar, nos encontramos las ventas realizadas a terceros países (donde se incluye Canarias), para este tipo de operaciones no se requiere distinguir la naturaleza del destinatario, debido a que en cualquier caso se consideran exportaciones exentas del Impuesto, es decir, no se debe repercutir IVA. Y será el receptor de los bienes quien deberá liquidar los impuestos y aranceles correspondientes en su país o territorio.

No sería de recibo no incluir en este tipo de operaciones a aquellos particulares que venden sus productos de segunda mano a otros particulares (C2C) a través de plataformas o apps de venta, no actuando ninguno de ellos como empresario o profesional, más aún cuando la Agencia Tributaria ha puesto el foco sobre este tipo de operaciones para indicar que están sujetas al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas, oscilando la carga impositiva entre un 4 y un 8% dependiendo de la Comunidad Autónoma donde se realice la operación, la cual debe ser satisfecha por el adquirente de los bienes.

Para más información, puede contactar con el área fiscal de GD Legal.