LOS TRABAJADORES INTERINOS NO TIENEN DERECHO A INDEMNIZACIÓN

La cuestión principal sobre la que versa todo el procedimiento, que ha elevado en dos ocasiones consultas prejudiciales al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, es el derecho de los trabajadores contratados a través de contrato temporal de interinidad de percibir una indemnización, con motivo de la finalización del contrato de la manera legalmente prevista.

Precedente en el ámbito europeo

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en fecha 21 de noviembre de 2018, siguiendo la línea de las resoluciones de los casos conocidos de Montero Mateos y Grupo Norte Facility, manifestó que existe una razón objetiva que justifica el trato diferenciado entre contratos temporales e indefinidos y, más concretamente, entre contratos de interinidad y contratos de obra y servicio y eventuales.

Igualmente, entiende que, el hecho de que las empresas se vean obligadas a abonar a los empleados con contrato de interinidad una indemnización por finalización del mismo, no constituye por sí misma una medida disuasoria para evitar el abuso en la celebración de contratos de interinidad.

Sentencia del Tribunal Supremo

En aplicación del fallo del TJUE, ante la cuestión prejuidicial planteada por el Tribunal Supremo, en fecha 13 de marzo de 2019, el Tribunal Supremo concluye que no cabe el reconocimiento de una indemnización, ya sea de 12 o 20 días por año de servicio, a los trabajadores que ven extinguido su contrato de interinidad por alguna de las causas de finalización de dicha modalidad contractual.

El fallo del Tribunal Supremo, pone de relevo las siguientes cuestiones:

  1. El artículo 49.1 apartado c) del Estatuto de los Trabajadores viene realizando una interpretación correcta de las cláusulas 4 y 5 de la Directiva 1999/70/CE. En este sentido, la normativa nacional dispone el derecho de los trabajadores con contrato temporal a percibir una indemnización de 12 días por año de servicio, a excepción de los trabajadores con contrato de interinidad y contrato formativo. Dicho precepto no es contrario a lo dispuesto en la cláusula 4 de la Directiva europea, la cual regula el principio de no discriminación entre contratos temporales e indefinido.
  2. La voluntad del legislador nacional de establecer una regulación diferenciada de la indemnización por cese de contrato para las modalidades de contrato de interinidad y obra y servicio y eventual obedece al hecho que los mismos se celebran con motivo de distintas causas. Así, el primero tiene por objeto cubrir un puesto de trabajo que debe ser ocupado por una persona con reserva de trabajo y los segundos obedecen a cuestiones propias de productividad de la empresa. Por tanto, con el primer contrato, a la extinción del mismo, el puesto de trabajo no desaparece, sino que sigue siendo ocupado.  

No existe trato discriminatorio

La distinción que normativamente se dispone entre los contratos temporales de obra y servicio y eventuales frente a los contratos interinos no es contraria al principio de no discriminación entre contratos temporales e indefinidos, que regula la normativa europea. El fundamento principal que sostiene la falta de discriminación entre ellos es la existencia de una razón objetiva de diferenciación entre contratos temporales. Dicha razón objetiva, defendida por el Tribunal europeo, es la expectativa de finalización que se genera con los contratos de interinidad, a diferencia del resto de contratos temporales.

Así, el Tribunal Supremo ha interpretado que la distinción que efectúa nuestra normativa nacional entre el contrato de interinidad y el resto de contratos temporales, se debe a que estamos ante dos situaciones completamente distintas. En este sentido, con la celebración de un contrato de interinidad, el trabajador conoce desde un primer momento que las funciones que va a desarrollar, son las propias de un puesto de trabajo que está cubierto por otro trabajador con derecho a reserva del mismo, por tanto, al cese del trabajador contratado con contrato de interinidad, el puesto de trabajo no desaparece.

En definitiva, el Tribunal Supremo ha puesto punto y final a la aplicación de la doctrina Diego Porras en relación con los contratos de interinidad.

Si deseas obtener un asesoramiento específico, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de expertos.

Contacta ahora
Anterior
Siguiente